La disfunción eréctil se define como la imposibilidad de mantener una erección que le permita una actividad sexual satisfactoria al hombre. Más que una enfermedad o un padecimiento, la disfunción eréctil es un síntoma. Es como un grito que le da el cuerpo del hombre al mismo, que algo no anda bien. Para tener una erección adecuada para mantener una relación sexual satisfactoria, varios aspectos tienen que engranar como un motor para que este funcione de manera adecuada. El aspecto emocional, físico, metabólico, hormonal, estrés, relación de pareja, dieta, ejercicio y demás tienen un rol importantísimo a la hora de tener una erección que le permita satisfacción al paciente. Lo más sencillo es recetar una pastilla que le va a mejorar el “síntoma” pero no logramos nada si no descubrimos cual es el problema de verdad que le está causando la disfunción eréctil al paciente. Que puede ir desde estrés hasta una enfermedad cardíaca de fondo. Por ello es muy importante realizar estudios complementarios.